PROSA MEDIEVAL ESPAÑOLA
 

Instrucción de príncipes
   La prosa medieval española surge de varias circunstancias, entre las que destaca la creación de studia y universidades, de catedrales, de cancillerías en las cortes y de la renovación de la Iglesia, concretamente, de las reformas realizadas a partir del cuarto Concilio de Letrán (1215).
 
   Dicha prosa deriva de la oratio soluta latina, ya que la palabra podía designar en el siglo XIII a determinadas formas de lo que hoy consideramos verso.
 
   La prosa se origina de la necesidad de buscar un instrumento de comunicación común a cristianos -identificados con el latín-, árabes y hebreos -versados en la lengua de aquéllos- y emigrantes francos que gozaban de los privilegios ofrecidos por los reyes. También de la necesidad de divulgar la sabiduría tradicional y de predicar el cristianismo al pueblo, ya ignorante del latín.

Fuero Juzgo castellano
copiado en el siglo XIII


Prólogo al
Libro del cavallero Çifar
   Sus inicios coinciden con la traducción libre o romanceamiento de textos de prestigio cultural, entre los que destacan la Biblia y los clásicos latinos -después, griegos- y árabes o hebreos, desde sus lenguas originales o desde versiones romances, especialmente francesas.
 
   También la nobleza se interesará por textos no exclusivos de la clerecía.

Folio de la
Biblia de Alba

Boecio De consolación
   La difusión de los clásicos es paulatina: algunos tratados de Séneca en el siglo XIII; Boecio en el XIV, y Cicerón, con otras fuentes, en el XV. El conocimiento de los griegos sigue siendo infrecuente en este siglo, que ofrece ya obras maestras y se abre a los grandes autores italianos de la centuria anterior, como Dante y Petrarca.
Décadas de Tito Livio

Sinodal de Aguilafuente
   Ni la difusión del libro encuadernado ni la del papel como soporte de escritura, tuvieron la transcendencia de la imprenta (1458) para la difusión y adquisición del libro.
 
   Aceptamos que el primer impreso español se remonta a la octava década del siglo XV. El Sinodal de Aguilafuente (Segovia, 1472) sería anterior a las Trovas de la Virgen María (Valencia, 1474). Inmediatamente, y hasta 1500, los lectores del siglo verían estampadas las obras maestras de la literatura clásica y contemporánea en libros que llamamos incunables.

Troves de lahors de
la verge
 (1474)

 

Cárcel de amor
   Afecta a nuestra literatura un problema al identificar las obras. Muchas de ellas son refundiciones de textos anteriores, con variaciones de diverso grado, y resulta arriesgado decidir cuándo nos encontramos ante obras distintas o ante versiones de una sola. Esto afecta a crónicas, libros de viajes, literatura sapiencial, relatos novelescos, como el Amadís, etc. Sus testimonios sobrepasan los tres siglos aproximados de nuestra literatura medieval.
Libro de los siete
sabio de Roma
PROSA MEDIEVAL CASTELLANA:

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología